domingo 20 de diciembre de 2009

Las girls


"Can't live with 'em, can't kill 'em". Así dijo un cineasta por ahí. Pero para sonar menos atroz, si analizamos nuestros principales expedientes, encontraremos girls que fueron interesantes, apasionadas, reflexivas, encantadoras, su compañía un eterno deleite y muchas otras incontables cualidades. No obstante, la moneda tiene su otro lado y es como en The Dark Knight, con Two-Face, que si te salió escudo te llevó el diablo. You know what i mean.
Pero en la vida no hay manuales de instrucciones, no podemos saltar a través del índice al capítulo "Qué hacer cuando la quieres pero te ha soltado en banda" o "Pasos para liberarse de una loca en potencia". Nada de eso. Troteando y tropezando mucho y quizás con ayuda de algunos consejos del abuelo, quien se ligó a la abuela back in the day, una muchacha seria en su tiempo, gran suerte la de él.
Para estas navidades le pediré a Santa Cló que me consiga una noviecita chévere, sí, a Santa, no al Cupido de la porra aquel, quien como ya hemos mencionado anteriormente en este blog, es un charlatán y un sinverguenza. El Santa en cambio, es un tipo bien, anda tranquilo en sus renos y cero tiradera de flechas con corazoncitos cursis en el aire. Una listica bien hecha y si para diciembre te has portado bien pues nítido, si no, "la macaste". Cero falsas esperanzas. Pero no nos desviemos.
El asunto es que desperté hoy temprano, domingo en la mañana, un clima increíble afuera, una atmósfera plácida y un silencio abismal y me doy cuenta de que otra vez estoy solo a fin de año. Otra vez a parrandear con los panas y familiares. A destapar vinos y a cherchar mientras se cocina bien el cerdo que aún sigue en el horno, esperando que se aparezca alguna vecina a unirse al can, con alguna que otra hija que se ve super bien y que llegó de sabradios donde para visitar.
Sé que te ha pasado lo mismo y si eres una girl, lo mas seguro también has tenido tus trotes con los boys. Cogámoslo variado esta vez, ponte el traje de baño, busca la musiquita, dale un sumbón al celular, deja el amargue y vámonos para Juan Dolio.

jueves 7 de mayo de 2009

Such a glimpse


At first, a stranger, an unknown being moving around my vision frame, another particle in the universe. Then a year or two of blindness came by, like hibernation for a polar brain, a comatose heart waiting to be awaken.
A newsflash refreshed my options and made my horizon wider. The enlightenment came the very next day along with the wind and the sea, the sand and the sun, and some strange vodka in the Caribbean. Such a glimpse, such a magical display of hidden feelings. I ignore the words to describe the moment, barely holding an explanation less speech, a lame attempt to approach to her beauty.

At first careless, now fearful and distressed, sorrow and melancholy surrounds my everyday thoughts, a constant collage of images of her and the painful duty of shutting myself up. Just waiting in this torture by minutes and its endless seconds, i have to deal with her new unpleasant unavailability. Her brown eyes sting my chest to the deepest of my soul and then again i have to be quiet, a silent scream, unable to hold her hand, unable to set myself free.

Yesterday in chaos, today in this downward spiral of hurtful yet delightful feelings that gift cards stores call love. What a wonderful ride my friend. Just hope to be on the right track this time.

miércoles 25 de marzo de 2009

Outdated

sábado 2 de febrero de 2008

Página ciento catorce del diario de un lunático


Producto de la carencia de una idea o concepto concreto que propicie una motivación para mi existencia, algún combustible de mala calidad que genere combustión contaminante para apenas arrastrarme en los caminos destruidos del mundo, he llegado a la conclusión de volverme psicosocialmente inerte, distanciarme de todo contacto con la raza humana funcional, como una posible solución. En el fondo sé que es un error ya que la raíz de mis pesares son mis pensares. Embriagado de desesperanza, desisto en insistir. Ella juega emocionalmente con mis sentidos o sensorialmente juega con mis emociones. Le interesaba una versión part-time de mí. Adecuadamente acomodada, me utilizaba como entretenimiento orgánico, una forma avanzada de miedo a lo aleatorio, miedo a lo que pudiera ser. Vamos, ven, no temas. Hoy cabalgamos caballos fantasmas.

viernes 4 de enero de 2008

Reestructuración


Espías negros, un asaltante huye en busca de joyas muertas que nunca superaron el síndrome de abstinencia, opaco, hablo en blanco y no te importa. Buscas algo que siempre fue encontrado en el baúl de Tom, pero a nadie hubo de entretener. Entiendo. Siempre fuiste tú. Sí. Ya ves, lees la mente del sujeto inmóvil pero no te das cuenta de que era una estatua y aún persistes en tu estúpido intento de crear, innovar. NO SE.

martes 27 de noviembre de 2007

La Conspiración


Era una de esas noches póstumas del mes de noviembre del año en curso, el mil ochocientos cuarenta y siete.
Recibí en mi despacho un telegrama confidencial que decía: "No abrir a menos de que desee vivir en paz".
Asumiendo la magnitud del misterio y la fatal invitación a su lectura, decidí a indagar en aquella espeluznante comunicación.
Mi asombro no cesó mientras descifraba aquel mensaje, transcurrieron varias horas, que en realidad eran minutos que se extendieron por el más macabro de los encantos. La idea principal era la de tratar de llevar a todos al pleno conocimiento de que los aviones comprados por parte del gobierno a Brasil no eran con el objetivo de ampliar y modernizar nuestro actual armamento defensivo, mas bien, era el de crear un sistema sofisticado capaz de generar en las nubes una reacción físico-química, la cual se desate en una lluvia constante sobre el territorio nacional hasta el retorno normal de las moléculas de las mismas. Esto se haría utilizando los aviones como método bombardero de esta sustancia. Una de las consecuencias negativas para la población, pero favorables para el gobierno, sería la creación de una sorpresiva tormenta que culmine con la destrucción parcial de urbanizaciones y el restablecimiento del código de control de la mortalidad y natalidad, ambos indispensables para garantizar un acuerdo confiable y la buena voluntad del banco mundial general, único proveedor de oxigeno para el año mil novecientos ochenta y cuatro.

domingo 9 de septiembre de 2007

En esta tuviste razón


Absorbo en tinto, respiro en frío y exhalo plasma. Me sumergo en las profundidades del stress y la tensión de mis nervios resulta implacable como el océano.
Mi estomago implora en agonía y rechazo carbohidratos como a enemigos mortales de guerra.

Fuí al bosque y hablé con un buho. Perspicazmente me dijo:

-Oh humanos, cuándo entenderán...
-A qué se refiere Don Buho?
-Quieres lo que no tienes, pero no quieres lo que posees, mas lo que deseas no lo necesitas y lo que crees necesitar no existe.
-Maldito buho loco -Murmuré.- Esta soledad aquí en el bosque realmente le está afectando Don Buho. Debería usted buscarse una bella buho que le acompañe.
- Si pusieras atención quizás aprendieras algo.
- Hmm...tengo stress, a lo que quiero prestarle atención es a una playa y un tequila sunrise o una piña colada con vodka, lejos de esta sucia ciudad...Te reto a que pases un dia en la ciudad a ver como te va, aquí en el bosque las cosas son sencillas...

Nunca pensé que Don Buho tomaría mis palabras tan en serio. Mi sorpresa fue tal al verlo en saco y corbata en el centro de la ciudad, llegando en un taxi azul, cargaba papeles, formularios, mas papeles, un maletín y esa mirada de sabelotodo idiota que suele expresar.
Como leyendo mis pensamientos, me vió, se acercó rápidamente y me dijo:
-Te crees muy listo eh? He venido a tu oficina a trabajar. Vete tu al bosque ver que tan sencillo puede ser la vida allá como dices.

Como conocedor de la conducta humana que es, Don Buho presionó aquel boton frágil en los humanos llamado ego, aquel que nos acciona como robots sin vida a comportarnos como perfectos arrogantes sin sentido.
Sólo me di cuenta de esto estando ya en el bosque queriendo demostrar la veracidad de mis afirmaciones.

Estando allá era imposible no notar que no había teléfonos, no había jefes, no había metas u objetivos espléndidos a alcanzar, no había que responder a nada por lo tanto no había stress. Era feliz.

Ligeramente mi felicidad se vio transformada al intentar encender la primera fogata.
-Bah!- Maldije aquellas noches desperdiciadas viendo discovery channel en vano, a la hora de la verdad aquellos programitas de supervivencia de nada sirvieron.
Que poco útiles pueden ser la comunicación global en este oscuro bosque, la tan afanada era del conocimiento, la era virtual, el putrefacto capitalismo, nada de eso calmaría mi hambre y ni mucho menos prenderían esta fogata para calentar esta deliciosa ardilla que acabo de cazar.
Tanta lucha persiguiendo a este animal para nada.

Rato después un fugaz halo de miedo estremeció mis sentidos al ver aquella mancha negra dirigiéndose velozmente hacia mí.
Se dezplazaba ágilmente, como si supiera exactamente que quería o hacia donde se dirigía. Llevaba un punto brillante color naranja y desprendía humo como un fantasma de las tinieblas.

Despejé la vista y al enfocar bien a aquella extraña criatura que se acercaba casi muero de un infarto, pero no del susto sino mas bien de aquel tremendo ataque de risa, al percatarme que aquel ente no era mas que Don Buho y el brillo color naranja un newport menthol light.
Llegaba todo estrujado, la corbata en la cabeza como rambo y un mal humor de perros.
Despues de maldecir a la ciudad, arrojó la colilla a mi patético intento de fogata y la incendió.

Mientras saboreabamos aquella deliciosa ardilla al limón, me dijo un poco desesperanzado:

-Debo admitirlo, en esta tuviste razón humanoide, en esta tuviste razón. Tu contaminación sonora, tu vacío existencial, tu violencia sin control, tu estúpido neo-liberalismo, fútiles pendejadas. No es para mí...creo que tomaré en cuenta tu recomendación de una linda buho como compañera...pásame otra pieza será mejor...

Un poco triste le pasé un muslo de ardilla a Don Buho y tomé otro para mí. Su melancólica frase aún flotaba pesadamente en el aire. En el fondo creo que anhelaba haber perdido esta extravagante apuesta.